Por lo general, las ventanas cuentan con persianas, que son unas pequeñas tablas fijas o movibles que posibilitan graduar el ingreso de luz a la habitación.
La ventana pueda estar cerrada (es decir, con el vidrio de manera tal que no ingrese aire desde el exterior), pero con la persiana levantada para que entre luz.
También puede darse la situación inversa, con una ventana abierta y la persiana baja (para que ingrese algo de aire, pero no luz).